jueves, 7 de marzo de 2013

Debajo un botón ton ton


Puede que nunca en la vida hayáis oído hablar de la koumpounophobia, es una de las llamadas fobias raras y  los que la padecen le tienen aversión a los botones, no pueden llevarlos porque para ellos es como si fueran bichos.

Como en todas las fobias hay grados, pero el que la tiene evita las prendas abotonadas. Yo sí conozco un caso y  la verdad es que me pareció increíble que se pudiera tener fobia a un botón.

Si sois de esos os sugiero que paséis de leer esta entrada, pues hoy vamos a hablar de botones, empezaremos con un poco de historia.


Los botones datan de la prehistoria, se han encontrado botones en excavaciones arqueológicas que datan del 2000 a.C en la zona del Indo.

 En las civilizaciones griega y romana se utilizaban los botones, cosidos a las túnicas pero sin la funcionalidad que ahora les damos, eran meros adornos y claro está, de las clases pudientes,para ajustarse la ropa usaban cintas, lazadas y cinturones.

No es hasta el siglo XIII ,que se expandieron por Europa, cuando los cánones de la moda marcaban la ropa más ceñida, que a alguien se le ocurrió utilizar aquellos botones como elemento para ajustar las prendas, hasta entonces se utilizaban corchetes o cordones que hacían mucho más incómoda la tarea de vestirse y desvestirse. Primero los insertaban en presillas y luego se empezaron a coser ojales.


Durante  los siglos XIV y XV  se convirtió en un elemento de artesanía y joyería fina, realizándose autenticas obras de orfebrería de oro y plata para la Realeza y la Corte.


 La comodidad  de los botones hizo que su uso se generalizara y a mediados del siglo XVIII se empezaron a fabricar en serie, al principio de conchas y madera, pero los materiales son diversos, metal, resina, porcelana, cristal, nácar, plástico... hasta llegar a la actualidad, donde los botones se han convertido en un elemento indispensable para nuestras prendas de ropa.



 Si queréis ampliar la información  podéis consultar en el blog paseando por la historia que tiene una información bastante detallada. O en la wikipedia, pero os recomiendo la versión en inglés que es mucho más amplia.

                                                    

A mí los botones me encantan, para todo,  para la ropa, para decorar, para manualidades... os dejo unos ejemplos de lo que se puede hacer con unos cuantos botones y un poco de gracia.

Estos están hechos con hueveras de cartón, por ejemplo, son preciosos, claro está que no se pueden lavar, o sea que no se pueden utilizar en prendas de vestir, pero puede quedar preciosos como cierre de una caja o de un bonito álbum de recortes. Os dejo un enlace que os explica como se hacen.
Ya para terminar una recomendación: cuando vayáis a tirar una prenda de ropa no os olvidéis de repasar los botones y cremalleras, y si están en buenas condiciones no dudéis en descoserlos y guardarlos, siempre les puedes dar un segundo uso.







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1 comentario:

  1. me encaaaaantan los botones , y lo de la enfermedad esta es la primera vez que lo oigo ( nunca te acostaras sin saber algo nuevo) un besazo

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