domingo, 3 de septiembre de 2017

Reciclando camisetas: Una alfombra de trapillo



Quiero enseñaros una nueva manualidad que me ha tenido entretenida durante un par de semanas, esta alfombra trenzada para el baño que he confeccionado  con trapillo casero. Como la he hecho con camisetas que tenía en casa es de coste  cero. También la puedes hacer con  madejas  de trapillo compradas pero tampoco son baratas para lo que cunden y de esta manera puedes reciclar algunas camisetas que ya no uses en lugar de tirarlas. Ya sabéis que mi lema es que no se tira nada, todo lo que se pueda reciclar y reutilizar  es bienvenido.


La he ido confeccionado a ratitos  durante mis días de vacaciones, porque aunque no es difícil de hacer, los hilos se enredaban y he tenido que pasar mucho tiempo desenredando. Pero estoy muy contenta con el resultado final y me resulta muy práctica.


Os explico todo el proceso:
Tenía unas camisetas viejas y muy coloridas en casa. No estaban muy mal, el tejido era bueno, no tenía bolitas pero con el uso se habían deformado un poco y ya no me sentaban bien. Así que decidí cortarlas en tiras largas. Para ello corté las camisetas por debajo de las sisas y la costura de abajo con lo que me quedaron las piezas tubulares (Algunas tenían costuras en los laterales pero no importaba, ya que al trenzarlas las costuras quedan en la parte interior del trapillo y no se ve).

 Las tiras tenían unos tres o cuatro centímetros de ancho, procuré cortarlas de manera regular aunque es inevitable que quede por algunas partes más ancha por otras ya que al final salieron tiras muy largas con las que fui haciendo madejas. Cuando ya tenía las madejas listas empecé a trenzarlas.

 Yo elegí hacer trenzas de cinco cabos, pero en realidad puedes hacer las trenzas con los cabos que quieras, de tres a seis o siete. Cuantos más cabos más se enredarán los hilos al trenzar y más ardua será la tarea, pero el resultado también será más bonito.
Trenzar es muy fácil, es cuestión de ir practicando para que los eslabones de la trenza queden regulares, planos y que no se vean retorcidos.

 El derecho de la trenza se tiene que ver bien pulido y procurar que las imperfecciones y costuras queden por el revés. A veces va bien ayudarse de unas puntadas o un punto de silicona caliente cuando la costura se abre o hace bultos.
Cuando trencé un par de metros comencé a coser la trenza enrollándola sobre sí misma, cosiendola por el revés con puntadas no muy grandes y con hilo doble. Y cada vez que trenzaba un par de metros iba cosiendo.

La razón de hacerlo así era  para ir viendo las dimensiones de lo que iba tejiendo. También se puede hacer una trenza muy larga y coser al final, pero yo preferí ir haciéndolo sobre la marcha, no quería trenzar más de lo necesario para poder aprovechar en otra labor los restos de trapillo.

Cuando ya tenía las dimensiones adecuadas a lo que yo quería rematé con unas puntadas cada cabo de trapillo por el revés de la alfombra, para que quedase bien plano y pulido.

Aunque la alfombra se podría haber utilizado así perfectamente probé de añadirle unos flecos, me gusta mucho más como queda el resultado de los flecos. Para ello corté varias tiras de unos 25 cm y las fui anudando  en el borde cada seis o siete centímetros. combinando los colores.
Después la planché para que quedase bien plana y los flecos se vieran regulares.


Por último para evitar que la alfombra resbalase en el suelo decidí reforzar las costuras por el revés con silicona caliente. Esto a la vez que refuerza las costuras hace que la tela no resbale en el suelo.
Probamos y realmente la alfombra no resbala nada, con lo que es muy adecuada para ponerla en el baño que es donde yo la he puesto y me va genial cuando salimos de la ducha.


A ver si os animáis a tejer vuestras alfombras de trapillo y me encantaría que me enviaseis fotos. Y si el trapillo lo hacéis vosotros mismos mucho mejor. Hay que intentar aprovechar los recursos que tenemos a mano.


Quiero dejaros un artículo impactante que leí hace unos días sobre explotación infantil en el mundo de la moda. Muchas veces no somos conscientes de que al comprar ropa para una temporada y luego tirarla fomentamos el consumo compulsivo, la explotación laboral en países que no tienen derechos laborales y la explotación infantil. Por eso debemos concienciarnos en ser un poco más responsables con lo que consumimos y sobre todo reciclar. Si quieres leer el artículo clica el enlace

Cosas que la industria de la moda no quiere que sepas


Nos leemos pronto!

jueves, 18 de mayo de 2017

Geocaching: Buscando pistas por la ciudad



Puede que algunos no sepáis que es el geocaching, pero si os digo Gymkana ¿os suena más? Para los que aún no lo identifiquen es un juego en el que tienes que encontrar tesoros valiéndote de unas pistas que te ubican el lugar donde tienes que buscar.


Cuando yo era pequeña era mi juego favorito de los que hacíamos en mi grupo de scouts. Nos daban un mapa del barrio o del lugar donde lo hiciéramos con una marca o una frase que nos ayudara a reconocer el lugar donde estaba el tesoro o la pista que nos llevaría a la siguiente ubicación, aunque a veces para conseguir la siguiente pista tenías que superar algún tipo de prueba, como  buscar una llave en un barreño de lodo, disfrazarte de pirata o resolver algún acertijo.

 Lo pasábamos muy bien y hacíamos mucho ejercicio porque caminábamos mucho y a veces las pruebas requerían echarse unas carreras o trepar muros.

Los tesoros eran objetos simbólicos, unos globos, caramelos, algún juguete pequeño. Realmente no importaba porque lo divertido no era el tesoro en sí, sino la búsqueda.


La versión más moderna de aquellas viejas
Gymkanas es el Geocaching, y el elemento indispensable para poder jugar es el teléfono móvil en el que hay que descargarse una aplicación (hay varias, yo me he descargado esta) .

 Primero tienes que registrarte y una vez ya lo has hecho pones tus coordenadas (dirección, ciudad o sitio donde estés) y comienza la aventura de  buscar los cachés que tienes cerca . Encontrarás una introducción que te oriente sobre qué buscas, a veces hay una historia para dar ambiente o explicarte cosas del lugar donde está, te explica la dificultad de la búsqueda, si es grande o pequeño...
El geocaching tiene una jerga peculiar. En el recuadro podrás ver algunas de los términos que se utilizan y si quieres jugar deberías conocerlos.




Mi bautismo en esto del geocaching fue hace unos meses en Valencia junto con mi compañera Simbiosis. Mi amigo Dix es un geocacher experto y como yo iba a un evento friki que se celebraba allí aprovechamos el fin de semana para buscar cachés. Fueron dos días de búsqueda intensa que nos llevaron a lugares de lo más pintorescos, algunos de los cuales no os puedo mostrar para no desvelar ninguna pista para futuros jugadores.

Unas coordenadas nos dirigieron a este cementerio donde debíamos buscar pistas para encontrar la siguiente ubicación.

NADA ES LO QUE PARECE
Lo mejor de este juego es que los cachés se integran en el entorno urbano como si realmente fueran parte de él, por lo que nadie que no sea geocacher podría sospechar que detrás de una señal de prohibido el paso, un bolardo para que no aparquen en la acera, el pie de una papelera pública o una de las piedras del muro de alguna edificación en realidad son cachés camuflados y algunos de ellos contienen pequeños tesoros que te puedes llevar, con la condición de que tú dejes otro pequeño tesoro para el siguiente jugador. Yo dejé una chapa y a cambio me llevé un pequeño llavero en uno de los cachés más curiosos que encontré dentro de una calavera  escondida en una piedra falsa de un muro .



EL EQUIPO DEL GEOCACHER
Como ya dije antes el elemento básico para jugar es el teléfono móvil, con la  batería bien cargada y a ser posible una batería extra. También debes llevar: Bolígrafo, bloc de notas, linterna, unos guantes de latex (nunca sabes donde vas a tener que meter la mano), Unas pinzas largas,  una botella de agua para hidratarte. Algunos llevan un GPS
Como normalmente la búsqueda de cachés requiere que camines bastante debes llevar ropa y calzado cómodo, una gorra y gafas para el sol, protección solar o un chubasquero o paraguas por si de repente se desata un diluvio.
Si crees que ya estás listo para empezar a buscar espero que tengas una buena aventura, y luego me lo cuentas ¿Vale?


Este post va dedicado a mi amigo Dix que ha sido un guía excepcional en esta aventura. Te quiero Dixie ❤. Y a mi compañera de aventuras y trastos, Simbiosis. Ella sí es un tesoro  ☺




lunes, 23 de enero de 2017

La compañía del anillo completa

Hace tiempo os enseñé mi Compañía del anillo de Lalos que encargué a Pili de Punto de cruz Friki (Handmade). Lalos es el nombre que Pili pone a sus creaciones cuando son chicos, si son chicas las llama Lillys.




 Primero llegó Gandalf de avanzadilla, unos meses después llegaron el resto a falta de Pippin, que se había quedado por la Tierra Media fumando hierba de la comarca y visitando a sus amigos los Ents, ya sabéis que el ritmo de la vida de los ents es diferente al nuestro y Pippin ha tardado unos cuantos meses en llegar pero por fin ya está en casa y se ha reunido con sus compañeros.

Es un pequeño hobbit precioso, cuando decidimos que elemento distinguiría a Pippin del resto de los medianos nos gustó la idea de que llevara un Palantir. Por si alguno no lo sabéis un Palantir es una esfera de roca negra, similar a las bolas de cristal de las brujas, que sirven para comunicarse con los usuarios de otros palantiri, pero en este caso como Sauron era el que dominaba el resto de palantiri, al pobre Pippin le originó un gran dolor de cabeza que casi le cuesta la vida.

Ahora que estaba la compañía reunida por fin era el momento de hacerles un expositor donde poder enseñarlos  todos. Elegí una caja de bollería que tenía en casa, era un poco pequeña pero de momento me serviría.

 Pinté las partes visibles de la caja. Busqué una imagen de la inscripción del Anillo en caracteres tengwar, la lengua negra de Mordor , las calqué en un cuadrado de polipiel que parecía un trozo de cuero envejecido y con buen pulso y un rotulador reescribí las runas calcadas. Necesitaba acolchar un poco la zona donde tenía que colocar la polipiel ya que los Lalos iba a ir pinchados allí, como no tenía guata le puse un cuadrado de peluche que tenía en casa, el efecto del acolchado es el mismo

Me encanta como 
quedan las runas en la polipiel, me estoy planteando hacerme un bolso con ese estampado ¿no os parece? Después clavé con alfileres cada uno de los personajes, ya tengo el expositor completo.

Lo malo es que puede que la caja sea demasiado pequeña y una vez puestos los Lalos la inscripción no se ve mucho, por eso he pensado que quizás más adelante haga otra más grande donde se luzca mejor, pero de momento creo que ha quedado bastante apañada y que la compañía se ve preciosa. A mí me encanta mi rinconcito Tolkien.



 Si le digo a Pili que estoy soñando con Lalos de los enanos de El Hobbit puede que le de un patatús, nada menos que 13 y el pequeño Bilbo, pero ¿A que sería una gran idea?



"Un anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos. Un anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas."

sábado, 7 de enero de 2017

El rincón de Arale - Dr. Slump.


Todo empezó hará unos cinco o seis años. Un día fui a un evento de manga con mi hija y compré una sencilla chapa de  Arale. Esa fue la primera de muchas.



 Siempre me gustó ese personaje de la  niña robot de  Villa Pingüino. Recuerdo que veía los dibujos en el programa del Club Super3 en el K3, uno de los mejores canales de programación infantil y juvenil de principios de los 90 en la televisión autonómica catalana.


Aunque yo no era precisamente una niña y tenía veintitantos en mi casa se veían los dibujos todas las tardes, y así fue como conocí al Dr. Slump, un científico/ inventor que un día le da por crear un robot de una niña de siete u ocho años, miope, divertida, que no tiene malicia y que por donde va la lía. Es alegre y tiene un gran corazón aunque sea de engranajes y tuercas,aunque no tiene ombligo.
Estos dibujos los creó Akira Toriyama para  un comic manga en 1980, y tuvo tanto éxito que un año después se hizo el anime para televisión.


Puede que aunque no seáis fans del Dr. Slump os suene el nombre de Akira Toriyama, es el creador de la serie mundialmente famosa Dragon Ball, de hecho Goku sale en algún capitulo de Dr. Slump, así como hay algún capítulo de Dragon Ball que se desarrolla en Villa Pingüino, que es el pueblo donde vive Senbei Norimaki (Dr. Slump) con Arale, a la que hace pasar por su hermana pequeña.



Villa Pingüino (también llamado Aldea Pingüino) es un pueblo peculiar, con tiendas, una cafetería con forma de tetera, una escuela y una comisaría. La gente que vive allí también es peculiar, en él viven a parte de humanos y animales con características humanoides, marcianos, como el Rey Nikochan y su criado, Superheroes como Suppaman (yo le conocía como Suprunaman) , una Caca Rosa, un niño diablo y Gatxan, que es una especie de bebé ángel  que tiene superpoderes y come metales con mucha voracidad.




Me enamoré de esta serie tan rara y sus personajes y empecé a atesorar cosas que me la recordaban, una gorra, algún parche que luego cosí en mi mochila rosa, una taza, camisetas... mis amigos que saben de mi afición por Arale me regalaban cosas que tenían que ver con ella, cacas rosas, amigurumis, llaveros, chapas... Los tenía repartidos por toda la casa.




 Hace unos meses se me ocurrió juntar todo lo que tenía y fue una sorpresa, tenía tantas cosas que necesitaba bastante espacio para ponerlo todo junto y después de varias vueltas por el trastero por fin he encontrado la ubicación donde poner todo lo relacionado con Arale.
 Como podéis ver tengo muchas cosas, algunos son regalos, como la caca gigante que me regaló mi amigo Jose en un salón del manga, el mini lienzo pintado por Artista friki que me regaló mi amigo Ramón , los amigurumis de Arale con sus cacas, son regalos mi prima y de Lorena de Kachico Amigurumis , los hamas, los dibujos...



 

Mis camisetas de  CosplayOriginal.com tienen mucho éxito allá donde vaya, aunque una se me ha estropeado un poco recientemente (consejo del día: Nunca pongais una camiseta con estampado de vinilo en la secadora) tendré que comprarme otra en el próximo Salón del manga.
No podía faltar el cosplay, que he llevado también en alguna ocasión.






Soy fan de muchas cosas, y tengo algunas figuras y artesanías de todo lo que me gusta, pero desde luego Arale sin duda se lleva el primer premio, y el lugar de honor en mi trastero. Espero que os guste mi colección.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Crochet: Cojines de la abuela y monstruopelusas



Hace cosa de unos tres años empecé a dar mis primeros puntos de crochet, recuerdo lo feos e irregulares que me salían, el caso es que yo estaba muy contenta porque aunque eran verdaderos churros de no saber hacer nada a poder hacer alguna cosa, aunque fuera fea ya era un gran paso.


Soy perezosa para aprender y en estos tres años tampoco creáis que he avanzado tanto, a parte de unos cuantos puntos básicos no me atrevo a mucho más.

Empecé tejiendo algunas fundas para macetas y unas flores  para adornar mi balcón que ya os enseñé hace mucho tiempo.


Lo que sí he descubierto es lo relajante que me resulta, y a menudo cuando me pongo a ver la tele o a escuchar un podcast cojo un ovillo  y una aguja y me pongo a tejer. Lo que no soporto es contar puntos, creo que debería ir a algún grupo de los que se juntan para tejer y que me enseñen bien, porque yo me desconcentro y acabo descontándome. Pero cuando asumes una tarea con cierta rutina le acabas cogiendo el tranquillo. Eso me ha pasado a mi con los granny square, es un punto sencillo y cumple una rutina muy básica. Me gusta combinar colores, puede que demasiado, porque mis granys parecen semáforos de lo brillantes y coloridos que son.


En este video de Lanas y ovillos lo explican muy bien.

Al final acabé teniendo cuadrados tejidos por todas partes  y no sabía que hacer con ellos y decidí hacer cojines y regalarlos a mis amigos, ya tengo unos cuantos repartidos por diferentes ciudades y si eres mi amigo no te extrañe que cualquier día te llegue un paquete sorpresa con un cojín, que puede que no sea precioso pero lo que es seguro es que lo hice con cariño.


Otra cosa que también hago son mis monstruo pelusas, un proyecto de amigurumi pero que se queda a medio camino, Como no cuento los puntos y los hago al tun tun sale un engendro que luego intento adornar con unos ojitos de fieltro y unas pelucas, a veces de peluche, otras de pompones de lana, puede que más adelante les ponga algún sombrero. El resultado es gracioso, no precioso, pero desde luego no se puede decir que no tengan personalidad, porque no hay dos iguales.



En fin, algún día me decidiré a contar puntos y empezaré en serio a hacer amigurumis, de momento sigo con mis grannys y voy a intentar acabar el bolso que me empecé el año pasado, que lo gordo ya está hecho, sólo le faltan las asas.
Nos leemos pronto!


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Navidad en Noviembre


Ya es Navidad, puede que en tu casa o en la mía aún falte más de un mes pero en los comercios, bazares y tiendas de juguetes ya están preparados para el  próximo evento comercial, que es uno de los más importantes del año.
De hecho desde octubre ya se podían ver luces y decoraciones en las tiendas de chinos y te podías comprar una máscara de vampiro y unos esqueletos para Halloween a la vez que unos renos y árboles luminosos, así de paso te llevabas todo el pack completo en un solo viaje.

 Además hace unos días se emitió  el tradicional  anuncio de lotería de Navidad, que cada años os comento, porque yo también soy muy de tradiciones. Aquí os lo dejo por si no lo habéis visto.



Tres años seguidos llevan haciéndonos llorar los publicistas de la agencia de Leo Burnett. No escatiman en cleenex, y en un primer visionado lloras a mares cuando ves a la señora  mayor, pobrecita, que no sabe ni en que día vive que  se piensa que le ha tocado el gordo y se monta un sarao en el pueblo por no quitarle la ilusión.
 
Cuando consigues sacar todas la lágrimas que llevas acumuladas desde que viste la ultima peli de llorar,  te suenas bien los mocos y te recompones, viene el segundo visionado menos emocional, este es el analítico.
 La señora le está preparando el desayuno al nini de su nieto mientras él chatea sin hacerle ni puñetero caso ni a la abuela ni a la caja tonta que está puesta sin que nadie la mire, como es habitual. En la tele salen unos niños cantando el gordo y ya la hemos liado, la abuela sale de estampida al bar a celebrarlo, sin enterarse que era una noticia del telediario con imágenes de archivo. 

Y ahí empieza la bola a rodar, en la calle abraza a las vecinas y aparece el hijo con cara de venir de la oficina del paro. Todo el mundo se da cuenta que a la yaya se le ha ido la pinza, en el bar descorchan botellas y la gente sale a la calle, a la peluquería, aparece el lotero que lleva una camiseta pintada con rotring , le ponen  unos reporteros de pega y hasta la Guardia Civil es cómplice del engaño y se van todos a celebrarlo al faro.

 Por el camino unos pescadores dejan de faenar y se vuelven al puerto a medio pescar para hacerle la gracieta a la abuela, la felicitan por megafonía y en la fábrica del pueblo todo el mundo hace parón para sumarse a la juerga y se van al faro a comer donde rulan bandejas de comida por doquier, cuando el hijo le iba a decir que era todo una trola que habían montado para que estuviera contenta, la abuela le da el boleto a él para que salga de pobre, y ahí es cuando todos los que miramos el anuncio que ya llevábamos gimoteando los casi cinco minutos del anuncio estallamos en berrinche emocionado y llorón.

Y yo me pregunto ¿Quién paga todo eso: la comida, los jornales de la gente que deja el trabajo, las bebidas, los sueldos de los funcionarios y la gasolina?

Visto así después de tanto llorar lo que el anuncio me produce es cabreo, pobre mujer, que se ha despistado, y todo el mundo le acaba dando la razón como a los tontos. Si de verdad la amaran le dirían la verdad antes de que hiciera el ridículo por todo el pueblo y que los que tanto la quieren se rieran a su costa. "Pobrecita, está senil", es lo que acabaran pensando todos.

Es como cuando tienes un trozo de lechuga entre los dientes, que tu hablas y sonríes tan feliz sin ser consciente de que tienes un cacho de huerto sobresaliendo entre los piños. ¿Te imaginas que nadie te quisiera lo suficiente para decirte, "Oye, quitate eso."? Y tu con tu inconsciencia vas paseando el pedazo de lechuga toda la tarde a ver si cría y te ahorras la cena.

Otro ejemplo que se me ocurre aunque sea un poco guarrete, ¿Os imaginais que la abuela en lugar de un billete de loteria llevase un moco pegado en los pelillos de la nariz? No habría un alma caritativa en todo el pueblo que le dijese "Límpiese, que tiene algo en la nariz" en lugar de dejarla pasear  el moco por medio pueblo?

A mí el anuncio me recuerda un poco a Big Fish, por eso de que de algo simple como es una media noticia en la tele  se acaba montando una historia rocambolesca, que sí que es bonita, pero no deja de ser una manera de evitar reconocer la realidad, que no es tan bonita como nos gustaría.

Yo no sé, pero desde que no está el Calvo para mí la lotería ha perdido la gracia.